Home / Locales / La placa honorable
La placa honorable

La placa honorable

 

Carlos Torres Oseguera

Que el cabildo porteño, este de precedencia morena (por el partido que les colocó en privilegiada zona de nómina municipal) le “regaló” al patronato Daniel Vargas Rivera, la placa que rememora la decisión presidencial de ha echar a andar el proyecto de la siderúrgica porteña, y que supone el punto de origen de la inauguración de la ciudad, el edificio municipal y la industria, nada más eso es  el referente histórico de dicha pieza que los del susodicho patronato, le ven en el olvido y pues quiere adornar su pretencioso rotonda de hombres ilustres  de este municipio unos metros (en frente) del palacio municipal en el pomposamente llamado e inconcluso parque lineal.

 

La comodina petición y la entregada disposición del cabildo, generó rechazo en algún grupo ciudadano molestos por que se tomó una decisión a espaldas de la opinión pública (práctica habitual aun en gobiernos de cuarta…trasformación)

 

Si la decisión es arrancar la enorme placa para solamente llevarse a otro rincón urbano, más que un glorioso rescate como supondría los del Patronato, sería una especie de deslealtad por parte del gobierno local para con nuestra historia, ya que la placa está donde se instaló originalmente y ese es su precepto histórico.

 

Parece que los del Patronato Daniel Vargas Rivera andan buscando chácharas de aquí y de allá para darle forma a su rotonda de hombres ilustres, donde ya hay tres bustos el de Daniel Vargas quien fuera Cronista de la Ciudad y dio pie al proyecto, el del  primer tesorero municipal Aurelio Campos y el de una mujer que los patrocinadores la destacaron como al primera regidora aunque nunca se dijo de que año ni en qué administración ocupó tal puesto.

 

Por ahí soltaron los del “patronato” que a la rotonda le falta un busto de Luis Echeverría porque gracias él estamos los que estamos en la región, y es que el ex presidente de la república al que justicieramente se le recuerda más por sus  barbaridades contra el pueblo de México que por sus acciones contrarias.

 

En tanto cristaliza o  no esa propuesta (que un servidor rechazaría por la magnitud criminal del otrora mandatario) los de “patronato”  se quieren llevar la placa que es justamente un texto de Luís Echeverría que supone la histórica decisión de aprobar el proyecto de las Truchas que  promovió Lázaro Cárdenas del Río, esto comprendió la siderúrgica y el levantamiento  de una ciudad, a la fecha la siderúrgica es de extranjeros (Lo que promovió el General Cárdenas para evitar que el mineral de las Truchas acabara en extranjeros)  ahora mineral y siderurgia es de foráneos y la ciudad que era todo modernidad en su momento hoy tiene más problemas que monumentos,  y seguro que ni la cada vez más caduca y aun no nacida  Zona Económica Especial la va a enderezar.

 

Eso de tener monumentos o placas es una afición las más de las veces de políticos sin aprobación del   paisanaje que la que pondere más allá de la referencia geográfica, que da a lugar en donde se erige la estatua, “nos vemos en “el caballito”  en el minero, en el monumento a Cárdenas” y así por el estilo tienen su uso popular las obras de ornato y honorables de cada ciudad.

Aquí en Lázaro Cárdenas han robados dos bustos justamente de Cárdenas, uno en Playa Azul y otro en lo que fue el edificio del desaparecido Fidelac, ni que decir de placas, una allá a un costado de catedral, con esto, la honorabilidad de un bronce, está cayendo en la prosaica chatarra, uso final que tienen las piezas robadas, pues igual se han dado casos de saqueo tal en materiales como cobre extraído de postes de alumbrado público, alcantarillas y tapas de válvulas del Capalac, por dar algunos casos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*