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Pescando fuera del mar

Pescando fuera del mar

Gasolina a precio subvencionando, terrenos que acabaron vendiendo, lanchas y motores fuera de borda, han sido de los beneficios que los pescadores de Lázaro Cárdena han recibió de la parte gubernamental, y hay más, una lonja pesquera que costó más de 20 mdp que no han explotado, recursos para construir arrecifes artifíciale que no se han sumergido, hasta dos barcos de media altura que rechazaron por “inseguros”  son el listado de beneficios que el sector pesquero de la desembocadura del río Balsas amparados por su “preocupación” ecológica, misma que en estos días nuevamente sacan a relucir, aseveran que la contaminación a los mantos acuíferos por parte de las empresas instaladas en el recinto portuario, lo cual ha generado que, dentro de las especies, se encuentren “altas cantidades de metales”. Y quieren “curar” estos males con “algún programa de la Secretaría del Bienestar” y otras peticiones.

 

“victimas” del desarrollo industrial y portuario, el sector  pesquero de Lázaro Cárdenas ha tenido en sus reclamos más éxitos que los que pudieran dar trabajando el mar que a decir de ellos está acabando estéril por la contaminación industrial de la zona.

 

Esa disponibilidad por defender el medio ambiente de la región le ha dado a los pescadores pingues ganancias  que no se reflejan a simple vista, ni mejora en su entorno ni en la comunidad al contrario, se han apropiado de la margen del río Balsas donde tienen su zona de desembarque, rechazando la construcción de un malecón y a pesar de que se les habilitarían embarcaderos, los pescadores ocuparon cuanto espacio había en el lugar instalado casuchas  a fin de que ante una eventual  reubicación, el gobierno les indemnizara sus “viviendas”.

 

En efecto hubo un censo y un incremento de más viviendas que la parte gubernamental acabó por no pagar pues no hubo reubicación, y desde hace más de 5 años hay 222 viviendas sin ocuparse, ahí se iban a ir los colonos ubicados en la margen del río Balsas, la misma ineptitud del gobierno para darle seguimiento  a estas cosas, ha dejado una zona habitacional sin ocupar, y la margen del rio Balsas que debería ser un paseo de la ciudad, secuestrada por pescadores que incluso antes ya les habían donado terrenos para crear la colonia del pescador, también ganado por otro reclamo de daños a su  entono de trabajo; los terrenos los vendieron lo pescadores, de la colonia solo quedó el nombre.

 

Lanchas pesqueras, motores fuera de borda, aperos de pesca, gasolina a precio subsidiado, recursos económicos extraordinarios como una especie de pensión, para cuando no haya las condiciones  pare salir a pescar,  han sido de los beneficio que ha recibido el sector, que están atentos a todo lo que se presume atente contra su entorno, para saltar en reclamo no propiamente en respeto del medio ambiente si no en haber que ganan, lo de ecologistas es una máscara para sacar beneficios.

 

En los últimos años se ha intensificado en la costa michoacana la creación  de arrecife artificiales, con recursos gubernamentales, se construyeron módulos de cemento que se sumergen en alguno puntos marinos para favorecer el desarrollo de especies comerciales, en Lázaro Cárdenas el proyecto tiene más de 5 años sin aterrizarse, los módulos lucen olvidaos en diversos puntos de la margen del río, sin que se les dé uso para el cual se crearon.

 

En tanto en Playa Azul y Caleta de Campos ya se han formado diversas colonias de peces con este mismo sistema, esto en los dos últimos años, le preguntamos a un pescador de Caleta de Campos porque en Lázaro Cárdenas no ha fructificado este sistema de los arrecifes artificiales, y nos comenta que sí, sí les ha funcionado, “ellos ganan más con sus reclamos que con acciones de trabajo”.

 

Y hay en ese aspecto hay más, su sin duda  mayor logro, una edificación que los construyó el gobierno  federal con más de 20 mdp de inversión para una lonja pesquera que tiene más de 4 años que debería estar operando, no es así porque Casto García Serna dirigente pesquero  ha dicho que no les han otorgado permisos federales para capturar especies como atún,  dorado, calamar además de que reclaman más embarcaciones pesqueras.

Sobra decir que una lonja pesquera es un mercado que mueve producto extraordinario que en el caso de Lázaro Cárdenas no se da, porque la producción local la absorbe la misma demanda local, incluso la producción de la zona de Caleta de Campos igual tiene en el mercado de Lázaro Cárdenas su comprador final, en suma, una lonja pesquera resulta innecesaria para la zona, pero ya se gastaron más de 20 mdp en ella y muchos millones más  que se han gastado en un sector pesquero voraz que nuevamente despertó en su ánimo la contaminación industrial y de aguas negras que les sirve para haber que pescan aguas afuera.

 

Un caso más de la poca disponibilidad de crecimiento que aspira el sector pesquero fue la dotación de  par de barcos de median altura el Michoacán I y el Michoacán II allá por 1996, el Gobierno Federal donó al Gobierno del Estado de Michoacán los dos barcos para la pesca de mediana altura, con el propósito de desarrollar este tipo de pesca en el litoral michoacano.  Los barcos fueron  reparados y remolcados desde Salina Cruz, Oaxaca, al puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. Los costos de reaparición por 2 millones de pesos, se realizaron con recursos de un fideicomiso creado con recursos de las empresas y  por presión de los pescadores, dando lugar al  FIDESUPROLAC. Por el estado de las embarcaciones el sector pesquero de Lázaro Cárdenas los rechazó.

 

Sin embargo pescadores de Caleta de Campos  adquirieron uno de estos navíos, además de  un permiso  federal y a pescar, mostrando con ello la disponibilidad que los pescadores de Lázaro Cárdenas y su líder Casto García Serna  solo le buscan imperfecciones y los benéficos que por lustros han logrado sin dar nada a cambio.

Como colofón citaremos que el Michoacán II que se llevaron los de Caleta de Campos pasó ciertas vicisitudes que llevó a la confiscación del barco por pescar en aguas de uso deportivo en el mar de Cortez,  pero al menos intentaron explotar un equipo que se les dispuso para ello, lo que en los pescadores  del río Balsas solo han sido argumentos, reclamos y una falta preocupación ecologista que suelen arreglar con dinero o terrenos o lonjas pesqueras que nada han dejado.

 

En este momento se vive otro capítulo más del reclamo pesquero,  un comunicado del ayuntamiento porteño que destaca se atiende  la problemáticas de pescadores, “los pescadores expusieron la contaminación a los mantos acuíferos por parte de las empresas instaladas en el recinto portuario, lo cual ha generado que, dentro de las especies, se encuentren “altas cantidades de metales”.

Pueden tener  mucho de razón, peor hay que ver en que acaba esto, nadie va dejar de contaminar, porque a algunos no les conviene que este deje de suceder, esto se llama pescar fuera del agua.

 

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